En Poblenou, una antigua fábrica se transforma en un edificio de oficinas no convencionales donde la memoria industrial convive con una manera más flexible, luminosa y humana de entender el trabajo.
Para este proyecto desarrollamos una visualización arquitectónica capaz de transmitir su verdadera dimensión: un lugar donde arquitectura, vegetación, sostenibilidad y vida cotidiana construyen una experiencia con carácter propio